La tala: Emili Juncadella
Foto-acciones-la-tala-emili-juncadella

A propósito de aquel antiguo propietario del Castell de Montesquiu y de los terrenos de su territorio, Emili Juncadella, que donó a la Diputación de Barcelona y que son los que ahora forman el Parc Comarcal, me regala el libro Emili Juncadella. Aventures d’un burgés als Pirineus. La vida de Juncadella debió ser apasionante. Hijo de una familia de la alta burguesía catalana, pudo dedicar su tiempo a sus aficiones, entre las que se encontraban la montaña, la caza, los viajes y la vida social. Era coleccionista de armas y aficionado a la fotografía y la literatura, por lo que poseía un gran archivo y una extensa biblioteca. Monárquico convencido, fue amigo de Alfonso XIII, con quien se carteaba, y de Juan de Borbón. En la época de Primo de Rivera llegó a ser diputado provincial. También escribió sus impresiones acerca de sus escapadas al Pirineo, recogidas en un cuaderno personal de veinte excursiones realizadas entre 1908 y 1913. Incluso tiene una aguja con su nombre, Juncadella, en la cresta Cregüenya, en el macizo de la Maladeta. Murió asesinado el 29 de julio de 1936 cuando se dirigía al aeropuerto de El Prat para coger un avión hacia Madrid, huyendo de los republicanos, que habían sofocado el golpe de estado en Barcelona. Otras versiones sostienen que fue sacado de su domicilio y fusilado en la carretera de la Rabassada. Está enterrado en el cementerio de Montjuïc. Juncadella no se casó ni tuvo descendencia legal, motivo por el que donó el Castell de Montesquiu y los bosques que lo rodean a la Diputación de Barcelona.

Comentarios
Antonio

Responder

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies