Prodigioso azar: Guerra Civil
Foto-acciones-prodigioso-azar-Guerra-Civil

Ya durante la guerra civil, mi madre trabajó en el Ministerio de Defensa Nacional de la República, en la Subsecretaría de Armamento, como mecanógrafa. De esta fecha es un documento que le fija un sueldo mensual de quinientas pesetas. Este puesto le dada derecho, entre otras cosas, a la utilización de comedores económicos y a la retirada de víveres de los almacenes de distribución dependientes de dicho Ministerio. Una de las pocas cosas que sé de la guerra es que mi madre se desplazaba algunas veces hasta Cervera, en la provincia de Lérida, en tren, para comprar alimentos, sobre todo patatas y legumbres, productos que no se pudrieran muy deprisa y que pudieran almacenarse fácilmente. Supongo que debía tener en esa ciudad a algún pariente o amigo que le podía facilitar esos suministros, tan valiosos en aquellos momentos de penuria. Para eso necesitaba, como era por otro lado normal en tiempos de guerra, salvoconductos. Por su parte, mi padre nunca entró en combate. Estuvo destinado como mecanógrafo en el Centro de Reclutamiento, Movilización e Instrucción n. º 16 de Barcelona, del Ejército del Este de la República Española, por lo que se libró de los horrores relacionados con los campos de batalla. Tampoco era una persona que contara nada de la guerra, de los bombardeos en la ciudad, del clima que se respiraba, de las peleas políticas entre las diversas facciones de la República.

Comentarios
Antonio

Responder

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies